12 de octubre de 2010

Creando un pergamino con GIMP

Hoy voy a proponer un tutorial para crear un pergamino con GIMP.


Es un tutorial un poco largo, pero he intentado explicar cada paso para que cualquiera (incluso sin muchos conocimientos del programa) pueda elaborar su propio manuscrito.

1. Abrimos GIMP y creamos un archivo Nuevo con estas dimensiones:



2. Creamos una nueva capa transparente, a la que llamaremos “Papel”.


3. Clicamos sobre la Herramienta de Selección de rectángulos y trazamos un rectángulo.


4. Clicamos en Seleccionar > Distorsión y aplicamos estos valores:


Nuestra selección se verá así:



5. Clicamos sobre el color de frente y seleccionamos el siguiente color:


Entonces arrastramos el cuadro de color de frente y lo arrastramos hasta nuestra imagen.



6. Creamos una nueva capa transparente y la llamaremos “rugosidades”.



7. Clicamos en el icono de Herramiento de relleno, luego seleccionamos Relleno con patrón, se abrirá un cuadro de diálogo con diferentes modelos, seleccionamos “Paper”.


Volvemos a clicar sobre el icono de relleno y a continuación sobre nuestra imagen.



8. Seleccionamos Colores > Ajustar el balance de colores y aplicamos estos valores en la ventana que se abre:


Por último cambiar la capa Rugosidades al modo Solapar.



9. Creamos una nueva capa transparente y la llamamos “Borde”.

10. Clicamos para recuperar los colores de frente y fondo por defecto.


Primero clicamos en Pinceles y seleccionamos un pincel de tipo Fuzzy.


Luego clicamos sobre Editar > Trazar Selección y en la ventana de diálogos aplicamos estos valores:


Y por último ponemos la capa Borde en modo Solapar.


11. Crearemos una nueva capa transparente a la que llamaremos “Difuminado”.



Ahora seleccionamos Filtros > Renderizdo > Nubes > Plasma, en la ventana de diálogo que se abre aplicamos estos valores:


Entonces seleccionamos Colores > Tono y saturación y aplicamos los valores siguientes:


Por último ponemos la capa en modo Solapar.


12. Creamos una nueva capa transparente a la que llamaremos “Sombra”.


Luego clicamos sobre Seleccionar >Agrandar y aplicamos estos valores:


Entonces rellenamos con negro nuestra imagen y para ello arrastramos el cuadro negro de color de frente y la imagen nos quedará así:



13. Ahora vamos a aplicar un desenfoque gaussiano a la capa. Pero primero vamos a Seleccionar > Nada y luego clicamos en Filtros > Desenfoque > Desenfoque gaussiano y aplicamos estos valores:



14. El siguiente paso requiere clicar sobre la capa “papel” para activarla y entonces clicar con el botón derecho sobre ella y en el menú resultante elegir “Alfa a selección”. A continuación clicar sobre la capa “Sombra” y seleccionar Editar > Limpiar. Por último ir a Seleccionar > Nada. Y ya tenemos nuestro pergamino, ahora se trata de rellenarlo con lo que queramos.



Con él podemos escribir cualquier texto y ya tenemos un pergamino bastante “auténtico”.


26 de septiembre de 2010

Quitar la bruma de las fotos con GIMP

En ocasiones al hacer foto de un paisaje, al ver la foto nos damos cuenta de que ha salido con una cierta bruma que le quitá mérito. He aquí una forma muy sencilla de eliminar esa bruma molesta en una foto que tomé en Túnez este verano.

1) Abrir la foto con el programa GIMP.


2) Duplicar la capa.


3) Con la capa duplicada seleccionada, aplicar Filtros>Artísticos>Viñeta con estos valores.


4) A continuación poner la capa en modo Solapar.


Y ahora si comparamos ambas fotos, veremos las diferencias.



Sin duda, la foto ha ganado mucho con este sencillo retoque, y así se puede hacer con muchas otras fotos.

3 de agosto de 2010

Creando un pincel con GIMP

Para crear un pincel con forma de estrella de cuatro puntas podemos utilizar el propio programa, que, como ya sabemos, es un programa muy completo.

Aquí doy los pasos necesarios:

1. Clicamos en el icono pincel del cuadro de Herramientas.

2. A continuación clicamos en Pinceles del diálogo de la Herramienta.

3. Aparecerá un cuadro con los diferentes pinceles (no he podido sacar de él una captura de pantalla y le he hecho una foto y, como se puede apreciar, no queda muy bien sacar fotos de una pantalla de ordenador). En ese cuadro clicamos sobre el pincel de abajo.




4. Entonces hay que clicar sobre el icono de crear pincel nuevo.

5. Nos aparece un diálogo en el que aplicaremos los siguientes valores:




6. Cerramos los cuadros de diálogo y ya tenemos el pincel listo para usarlo.

7. En un archivo cualquiera hacemos pruebas variándole el tamaño, Clicamos en la Herramienta pincel y luego en Pinceles. Seleccionamos el pincel creado y el color blanco.

8. Y probamos con diferentes tamaños.



Espero que sea útil y abra nuevas posibilidades.

Texto de vidrio con GIMP (2)

Bueno, para que se puedan ver el texto con otros colores. Pongo aquí dos ejemplos del tutorial anterior.



2 de agosto de 2010

Texto de vidrio con GIMP

He encontrado en la red un interesante tutorial que explica cómo crear texto de vidrio con GIMP y me he inspirado en él para elaborar este tutorial, algunas cosas las he cambiado y otras las he aprovechado, el tutorial es Un logo en verre

1. Abrir un archivo nuevo con GIMP y ponerle fondo negro (arrastrando el recuadro de color de frente negro hasta la imagen).

2. Seleccionar la herramienta texto y seleccionar estos valores.



El tipo de letra puede ser otro y el tamaño también. La imagen ahora se verá así.




3. Clicamos sobre la capa de texto con el botón derecho y seleccionamos Capa a tamaño de imagen.

4. Ahora cambiamos el nombre de la capa y la llamamos Texto, para lo que hay dos procedimientos:

4.a. Clicar dos veces sobre el nombre actual hasta que aparezca seleccionado y clicar el nuevo nombre.

4.b. Clicar sobre el nombre con el botón derecho, seleccionar Editar atributos de capa y en la ventana de diálogo que se abre, escribir el en el recuadro del nombre el nuevo nombre

En cualquiera de los dos casos, el resultado en la la ventana del diálogo de capas se debe ver esto:




5. Ahora duplicaremos ambas capas, la de texto y la de fondo, utilizando el icono que hay en la base de la ventana de diálogo de capas. Y movemos la capa Copia de Fondo hasta situarla bajo la capa Texto#1.




6. Clicamos sobre la capa Texto#1 con el botón derecho y seleccionamos Combinar hacia abajo. Esta capa se unirá con la de abajo formando una capa sola. Le cambiamos el nombre siguiendo el procedimiento del punto 4 y ahora la llamaremos Capa 1.





7. Clicamos sobre la capa Texto con el botón derecho y seleccionamos Alfa a selección. El texto de nuestra imagen aparecerá seleccionado.




8. Ahora clicamos sobre la Capa 1 y a continuación vamos al menú Filtros > Desenfoque > Desenfoque de movimiento y en la ventana de diálogo que se abre aplicamos estos valores:




9. Clicamos en el menú Seleccionar > Nada. Y duplicamos la “Capa 1”, a continuación le cambiaremos el nombre y la llamaremos Capa 2.




10. Clicamos en la Capa 2 y seleccionamos el menú Filtros > Detectar bordes > Neón y aplicamos estos valores:




11. Ahora ponemos la Capa 2 en modo Diferencia.




12. Y ponemos la Capa 1 en modo Sustraer.




13. Quitamos la visibilidad a la capa Fondo clicando sobre el ojo.




Y a continuación clicamos en cualquiera de las otras capa con el botón derecho y seleccionamos Combinar las capas visibles y luego la opción siguiente:



La capa resultante de la combinación toma, por defecto, el nombre que tenía la capa que está más abajo. En esto caso, el nombre es Texto, y lo dejamos así. Ahora volvemos a hacer visible la capa Fondo clicando en el sitio en el que antes estaba el ojo. En estos momentos, tenemos 2 capas.




14. Clicamos en la capa Texto y la duplicamos. La capa resultante la ponemos en modo Pantalla.



Con esta capa seleccionada y clicando con el botón derecho sobre ella, seleccionamos Combinar hacia abajo.

15. Podemos dejar el fondo de color negro, en cuyo caso, colocándonos en la capa Texto, volvemos a seleccionar Combinar hacia abajo. Y ya tenemos nuestra imagen.




O podemos buscarle un fondo diferente. La anterior sería la opción A, pero hay otras, que explico a continuación.




Opción B:

15. Clicando en la capa Fondo, seleccionamos un color diferente y lo aplicamos.




Opción C:

15. Clicamos en la capa Fondo y creamos una nueva capa transparente. Seleccionamos la herramienta cubeta de Herramienta de relleno, luego clicamos en la capa recién creada. Y por último ponemos esta capa en modo Solapar.




Opción D:

15. Creamos una capa transparente, seleccionamos dos colores y luego la Herramienta Degradado y aplicamos el degradado en la capa creada.




Opción E:

15. Seguimos los pasos de la opción B. Y, al terminar (con las capas combinadas en una sola), basta con aplicar unos destellos utilizando para ello el color blanco de frente y un pincel con forma de estrella de cuatro puntas.



Puede ser que no dispongamos de un pincel con esa forma de estrella. En ese caso, podemos crearlo, pero para ello hay que ver el siguiente tutorial.

Espero que este tutorial sirva de ayuda, incluidos los que dan sus primeros pasos con este estupendo programa.

20 de julio de 2010

Texto con halo con GIMP

Las posibilidades que nos ofrecen los textos son enormes. Hoy he querido jugar un poco con el programa para crear un bonito efecto de halo que mejore el texto.

PASO 1


Abrimos GIMP y luego un archivo nuevo. Las medidas pueden ser 640 x 400 píxeles.

PASO 2

Ahora vamos a crear el texto. Para ello hay que clicar en el icono de Texto y seleccionar los parámetros más convenientes. Yo he utilizado estos:




PASO 3

Para darle un aspecto algo diferente, vamos a cambiar la proporción del tamaño de la letra.
Al crear el texto he utilizado el tamaño 119 del tipo de letra que he elegido, pero en este caso quiero que la letra sea más alta que ancha; si aumento el tamaño en el menú de texto y pongo, por ejemplo, un valor superior a 119, la letra aumentará proporcionalmente de anchura y altura y llegará un momento en el que no cabrá en la imagen. Así que tengo que hacerlo de otra manera.

Primero expandimos la capa de texto, para ello clicamos con el botón derecho sobre ella en el diálogo de capas y seleccionamos Capa a tamaño de imagen.



A continuación vamos a modificar los valores de esta capa yendo al menú Capa > Escalar capa. Se abrirá una ventana de diálogo con las dimensiones de la capa (que son las mismas que escogimos cuando creamos el archivo nuevo) y allí clicamos sobre la cadena que mantiene la proporción de tamaño entre la anchura y la altura. Al clicar sobre la cadena, ésta se “rompe” y entonces ya podemos modificar el valor de la altura:






PASO 4

Ahora es el momento de aplicar color al texto. Para ello nos aseguramos de que esté seleccionada la capa de texto y, clicando sobre ella con el botón derecho, seleccionamos Alfa a selección. El texto quedará seleccionado y es el momento de aplicarle color.

Clicamos sobre el cuadro negro y seleccionamos el color que se ve en la imagen siguiente:



Entonces clicamos sobre el cuadro con el color seleccionado y lo arrastramos hasta la ventana donde esta la imagen. El texto se volverá de ese color.




PASO 5

Ahora vamos a darle relieve a nuestro texto para que cobre más vida.
Para ello (asegurándonos de que el texto sigue seleccionado) vamos al menú Filtros y seleccionamos Decorativos > Añadir bisel. En el diálogo que se abre seleccionamos estos valores:



El texto habrá cambiado de aspecto y el diálogo de capas habrá aparecido una capa nueva.



PASO 6
Creamos una nueva capa Transparente clicando en el icono que hay en la parte inferior izquierda de la ventana del diálogo de capas y marcamos estos valores:



A continuación utilizaremos las flechas de la ventana para colocar la capa Halo por debajo de la capa de texto.



Con la capa Halo activada (y todavía seleccionado el texto) vamos al menú Seleccionar > Agrandar y aplicamos estos valores:



PASO 7

Volvemos a clicar sobre el cuadro de color y seleccionamos un color más oscuro



y a continuación, al igual que en el paso 4, arrastramos el cuadro con el nuevo color hasta la imagen.



La imagen ahora se verá con un borde un poco más oscuro:



PASO 8

Clicamos en el menú Seleccionar > Nada y luego en el menú Filtros > Desenfoque > Desenfoque gaussiano con este valor:



Ahora la imagen ya tiene halo.



Si queremos darle más intensidad, basta con duplicar la capa halo.

Es un procedimiento sencillo y con resultados vistosos. Se pueden hacer variaciones en las que el texto sea más oscuro y el halo más claro. También se puede hacer rellenando el texto con un degradado de dos colores de la misma gama, o bien rellenando el texto con un patrón de relleno de los que hay en el programa. Y en todos estos caso se puede dar a la capa de fondo un colorido que no sea el blanco, se puede, igualmente, rellenar con un degradado, con un patrón, con una foto... etc.

Las posibilidades son infinitas. Aquí pongo unos cuantos ejemplos:

9 de julio de 2010

Las cenas japonesas y el silencio

Hace poco he terminado de leer una novela que me ha gustado mucho: Ni d'Ève ni d'Adam de Amèlie Nothomb, y en ella he encontrado la descripción de una curiosa costumbre nipona:


Vint le jour du dïner avec ses amis. Dès le matin, Rinri s'excusa de devoir m'abandonner et s'exila dans la cuisine. À part Hara et Masa, je ne savais pas qui j'allais rencontrer. [...]

À dix-huit heure cinquante-cinq, il m'annonça l'arrivée des invités.

- Les as-tu entendus? Deamandai-je.
- Non. Je les ai invités pour dix-neuf heures quinze. Cela signifie qu'ils seront là à dix-neuf heures.

À dix-neuf heures pile, un copu de gong synthetisé confirma cette ponctualité. Onze garçons attendaient derrière la porte, qui n'étaient pourtant pas arrivés ensemble.

Rinri les fit entrer, salua brièvement puis disparut dans la cuisine. Hara et Masa me gratifièrent d'un signe de tête. Les neuf autres se présentèrent. Le salon était juste assez grand pour nous contenir. Je servis les bières que Rinri avait prèparées.

Tout le monde me regardait en silence. Je tentai de susciter la conversation de ceux que je connaissais déjà, en vain, puis de ceux que je ne connaissais pas encore, peine perdue.

Intérieurement, j'implorai Rinri de passar à table afin que sa présence dissipe cette gêne. Mais les préparatifs ne devaient pas être finis.

Le mutisme pesait tant que je me mis à monologuer sur le premier sujet venu:

- Je n'auraies jamais cru que les Japonais aimaient tant la bière. J'ai vérifié ce soir ce que j'avais déjà remarqué bien des fois: quand on vous propose une boisson, vous choisissez toujours la bière.

Ils m'écoutaient avec politesse et ne disaient rien.

- Les Japonais buvaient-ils déjà de la bière dans le passé?

Les autres secouèrent la tête pour confirmer leur ignorance. Le silence se réinstalla.

- En Belgique, nous buvons beaucoup de bière aussi.

J'espérais que Hasa et Masa se rappelleraient mon cadeau de notre soirée précédente et en parlaraient, mais in n'en fut rien. J'en vins à reprendre la parole et dis tout ce que je savais sur les bières de mon pays. Les onze garçons se conduisirent comme si on les avait conviés à une conférence, m'écoutant respectueusement; je redoutai que l'un d'eux sortît un carnet pour noter. C'est peu dire que je me sentais ridicule.

Dès que je me taisais, cela reommençait. Les onze jeunes gens semblaient incommodés par ce silence: aucun, cependant, ne se serait dévoué pour m'aider. Parfois j'expérimentais leur attitude, les poussant jusqu'aux derniers retranchements de leur mutisme; cinq minutes, montre en main, s'écoulaient, sans un mot. Quand nous avions tous atteint le sommet du supplice, je relançais comme je pouvais:

- Il y a aussi la Rodenbach, qui est une bière rouge. On l'appelle la bière-vin.

Aussitôt, ils respiraient mieux. Je finis par espérer qu'ils me traiteraient comme une conférencière véritable et me poseraient des questions.

Quand Rinri nous appela à table, je soupirai de soulagement. Nous nous assîmes selon un plan oblong dont l'occupais le centre et je m'aperçus qu'il ne restait plus de place pour le maître des lieux.

- Tu as oublié de mettre un couvert por toi, lui murmurai-je.
- Non.

C'est alors que je compris: je serai la seule hôtesse de ce dîner. Rinri, telle une épouse japonaise, resterait cloîtré à la place dévolue aux esclaves.
Visiblement, j'en fus l'unique étonnée, à moins que la politesse des invités ne les empêchaât de manifester leur surprise. Un murmure flatteur salua la finesse des plats. J'espérais au moins que cette excellente chère leur délierait la langue. Il n'en fut rien. Chaque mets fut dégusté dans una silence religieux.

J'approuvais cette attitude. J'ai toujours trouvé révoltant cette contrainte de parler alors que l'on savoure des prodiges gastronomiques. Pensant que Rinri m'avait quand même sauvée en fin de compte, je me recueillis et me pourléchai sans rien dire.

Après cette extase alimentaire, je m'aperçus que le convives me regardaient d'un air un peu incommodé et interrogateur: ils semblaient ne pas comprendre pourquoi je ne m'occupais plus d'eux. Je décidai de faire la grève de la parole. S'ils voulaient parler, qu'ils parlent! Après ma conférence sur la bière belge, j'avais bien droit à mon repos et à mon repas. J'avais rendu mon tablier oratoire.

Rinri passa reprendre les plats vides et apporter à chacun un bol laqué de bouillon d'orchidées. Je le félicitait avec ferveur pour son oeuvre. Les autres avaient à ce point enregistré son rôle d'épouse japonaise qu'ils se contentèrent d'un mot élogieux. L'esclave baissait les yeux avec modestie et courut s'enfermer dans son eragastule sans prononcer une parole.
Le bouillon d'orchidées était aussi ravissant qu'insipide. Après la contemplation, il n'y avait plus de quoi s'occuper. Le silence redevint oppressant.

Ce fut alors que Hara me dit cette chose incroyable:

- Donc, vous en étiez à la bière-vin.

Ma cuiller s'immobilisa dans les airs et je compris: on m'intimait de reprendre ma conférence. Plus exactement, on avait décreté que j'étais ce soir la conversationneuse.

Les Nippons ont inventé ce métier formidable: faire la conversation. Ils ont remarqué que la plaie des dîners est ce fastidieux devoir de parole. Au Moyen Âge, lors des banquets impériaux, tout le monde se taisait et c'était très bien ainsi. Au XIXe siècle, la découverte dels usages occidentaux incita les gens distingués à parler à table. Ils découvrirent aussitôt l'ennui de cet effort qui fut un temps dévolu aux geishas. Ces dernières ne tardèrent pas à se raréfier et l'ingéniosité japonaise trouva la solution en créant l'empli de conversationneur.

Celui-ci reçoit, avant chaque mission, un dossier contenant le plan de table et l'identité des convives. Il lui appartient de se renseigner sur chacun dans les limites de la bienséance. Lors du repas, le conversationneur, muni d'un micro, tourne autour du festin en disant: “Monsieur Toshiba ici présent de la société bien connue, dirait probablement à monsieur Sato, qui fut dans la même promotion que lui au collège, qu'il a peu changé depuis cette époque. Ce dernier lui répondrait que la pratique intensive du golf aide à garder la forme, comme il le disait encore le mois passé dans l'Ashi Shimbun. Et monsieur Horié lui suggérerait à l'avenir d'accepter plutôt les interviews du Minichi Shimbun où il exerce la fonction de rédacteur en chef...”

Ce bla-bla, certes peu intéressant, mais pas moins que celui de nos dîners occidentaux, comporte l'avantage incontestable de permettre aux invités de manger en paix sans se forcer à parler. Le plus surprenant est qu'on écoute le conversationneur.

- On fabrique encore à Bruxelles une gueuze artisanale..., dis-je.

C'était reparti. Les amis de Rinri montrèrent sans tarder des signes de contentement.

L'ensemencement de la cervoise par les levures naturelles les passionna d'autant plus qu'il y avait eu une interruption. En mon for intérieur, je regrattai de ne pas être syndiquée: j'étais une conversationneuse sans salaire, comble des combles, je n'avais reçu aucun dossier sur ces gens, alors comment voulez-vous que j'exerce mon métier dans de telles conditions?

Je l'exerçai néanmoins avec courage, non sans réserver à Rinri un chien de ma chienne. Celui-ci débarrassa les bols de consommé de catleya et les remplaá, pour ma plus grande frustration, par des ramequins individuels de chawan mushi, et moi qui vendrais père et mère pour ce flan de fruits de mer et de champignons noirs au fumet de poisson qu'il faut manger brûlant, je sus que je ne pourrais en avaler une bouchée, car j'en étais à expliquer pourquoi l'Orval est la seule trappiste à boire à température ambiante.

C'était une version belge de la Cène, oùy un Christ du plat pays brandissait un calice, empli non de vin mais de bière, et disait: Ceci est mon sang, la blanche de l'Alliance nouvelle et éternelle, versée pour vous et pour la multitude en rémission des péchés, vous ferez ceci en mémoire de mon sacrifice, parce que pendant que vous ripaillez vos coquilles Saint-Jacques, y en a qui bossent, quant au treizième qui se cache derrière ses fourneaux et qui n'ose même pas venir me donner le baiser de Judas, il ne perd rien pour attendre.

Celui qui avait osé se prétendre le samouraï Jésus apporta le dessert, du blanc-manger au thé de cérémonie dont je ne vis pas la couleur, car j'en étais à ma péroraison:

- Beaucoup des bières dont j'ai parlé ce soir sont en vente chez Kinojunya et même certaines d'entre elles au supermarché Azabu.

J'eus droit à mieux qu'un tonnerre d'applaudissements: je m'aperçus qu'ils terminaient leur repas en un parfait confort mental, bercés par le bruit de fond que ma conférence leur avait assuré. Ils avaient atteint cette répletion de sens que peut apporter un festin dégusté dans une tranquillité absolue. Je n'avais pas été inutile.

Ensuite, Rinri nous pria d'aller dans le salon et se joignit à nous pourle café. Dès qu'il fut parmi nous, les invités redevinrent des jeunes gens de vingt et un ans venus passer la soirée chez leur camarade: ils se mirent à deviser le plus naturellement du monde, à rire, à écouter Freddy Mercury en fumant, à s'ffaler jambes écartées. Moi qui avais d affronter le silence de onze bonzes d'un raideur sans faille, je sentis le désespoir m'envahir."